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 DEPENDENCIA EMOCIONAL


La dependencia emocional es la necesidad extrema de carácter afectivo que una persona siente hacia su pareja u otra persona (amigo, madre, hermano, etc).

 

La dependencia emocional también se ha asociado con los intentos de suicidio.  Se ha encontrado que la dependencia esta asociada con altas puntuaciones del índice de suicidio en mujeres y hombres, de forma independiente de las medidas de depresión.

 

Algunas personas poseen una forma particular de establecer sus vínculos afectivos. Se caracterizan por tener una imperiosa necesidad de asegurar la relación con la persona elegida y con un intenso temor a ser abandonadas.

Tienen una apego excesivo, con actitudes de admiración, sumisión y por lo tanto de una “dependencia emocional exagerada”, necesitan confirmar permanentemente que al otro le importan, que los eligen.

 

Son personas con un notable déficit en su autoestima. Llegan incluso a distorsionar su autovaloración ignorando sus valores positivos y maximizando los negativos. Como contrapartida sobrevaloran e idealizan a su pareja.

 

Generalmente eligen personas narcisistas, despectivas y egoístas, lo que retroalimenta su temor y desvalorización, ya que este tipo de personas suelen manipular a “aquellos que se someten al poder de sus encantos”, sólo se aman a sí mismos. 

 

La ansiedad de separación y el miedo a la soledad, han sido identificados como las principales amenazas percibidas que desatan estrategias interpersonales de control para mantener a la pareja a su lado: expresión afectiva, modificación de planes, búsqueda de atención y expresión emocionales impulsivas.

 

La dependencia emocional está asociada con episodios de depresión mayor ante las pérdidas (muerte de un cónyuge o familiar, separación o divorcio, enfermedad o abandono del hogar de algún cónyuge) y con la mala calidad de la relación conyugal. 

 

En las mujeres se presentó un mayor nivel de dependencia interpersonal y  en los hombres se reportó una mayor asociación entre dependencia interpersonal y  depresión mayor a lo largo de la vida. 

 

Algunos señales de dependencia emocional

  • Usted siempre da más: Siente que usted hace muchos esfuerzos y sacrificios para que todo vaya bien y se queja de que nunca recibe el mismo trato.
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  • Amar significa sufrir: Se llora mucho cuando se esta solo. Creemos que los demás sólo miran por si mismos, mientras nosotros siempre nos mostramos cariñosos, generosos y comprensivos.
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  • No somos buena compañía: Achacamos a nuestros defectos "que no podemos cambiar" el motivo por el cual los demás no nos quieren más. Por más divertidos e ingeniosos que nos mostremos no es suficiente. Nos decimos cosas como: "Si yo fuera más atractivo" "Si hubiera estudiado esto o lo otro"
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  • Los conflictos son dramáticos: Le parece terrible que alguien se enfade con usted, se culpa y acaba cediendo por miedo a que la rechacen o abandonen. Se responsabiliza totalmente de que las relaciones vayan bien.
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  • Nos obsesionamos con las discusiones: Nos produce ansiedad y nos justificamos una y otra vez lo que dijimos. Imaginamos conversaciones nefastas en las que se nos critica duramente. Nos sentimos agotados y desesperanzados.
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  • Sobrevaloramos el potencial de personas que nunca nos han demostrado que de verdad tengan esas cualidades. Nos gusta pensar que vemos más allá de lo que ellos son ahora y de lo que saben de si mismos.
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  • Necesitamos tener pareja: Se presenta una ansiedad excesiva por tener pareja, se siente que sin pareja no puede vivir, su valor depende mucho de mantener a la persona amada cerca. El centro de su vida se vuelve esta persona, deja de hacer otras actividades, y de convivir con otras personas para pasar mayor tiempo con la pareja.

 

A través de un trabajo terapéutico con un vínculo terapeuta-paciente planteado en un comienzo de cierta dependencia, de a poco, van logrando construir un “yo” más fortalecido. Esto les permitirá el establecimiento de relaciones afectivas más satisfactorias, basadas en el equilibrio y la reciprocidad.

 

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